EEUU vigila cómo el ejército más poderoso de Europa se está expandiendo en seis bases aéreas de un país clave de África

Rusia incrementa su actividad y sus capacidades en diferentes bases de Libia, un país clave para su presencia en el continente africano.

Redactor: Raúl Izquierdo © DIARIO AS

En pleno conflicto con Ucrania desde hace ya más de cuatro años, Rusia no descuida su presencia en otros rincones del mundo. Y, dentro del continente africano, Libia es un país de gran importancia para el Kremlin. Durante años, África había sido escenario principal de operaciones del renovado Grupo Wagner, cuyo líder, Yevgeny Prigozhin, falleció tras un accidente de avión en agosto de 2023.

Moscú sigue muy presente en Libia, ahora con un aumento de operaciones en seis bases aéreas del país africano. Una medida que, sobre el terreno, implica la financiación y ejecución de nuevos e importantes proyectos de infraestructura, además de un mayor despliegue de personal en la región. Según informes que recogen datos de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial de Estados Unidos, estas actividades forman parte de una misión más amplia, con la que Rusia busca aumentar su influencia en el norte de África y el Sahel.

Concretamente, las operaciones se llevan a cabo en las bases aéreas de Jufra, Al-Khadim, Ghardabiya, Brak Al-Shati, Maaten Al-Sarra y Tamanhint, repartidas por el centro, este y sur de Libia. De acuerdo con informes de inteligencia, recogidos por Business Insider, a estas instalaciones han llegado equipos militares sofisticados, aviones de combate MiG-29, drones y sistemas de defensa aérea.

Nuevas instalaciones y más presencia militar

Además del personal ruso, en estas instalaciones también se encuentran presentes formaciones aliadas que mantienen una presencia activa para apoyar las capacidades logísticas y de combate. Unas instalaciones que están pasando por un importante lavado de cara, con el objetivo de modernizarlas. Así, se están rehabilitando pistas de aterrizaje, almacenes y hangares de aviones.

De hecho, en la base aérea de Al-Khadim, el último año se construyeron tres nuevos hangares y posibles instalaciones de alojamiento, a los que seguirán en los próximos meses una torre de comunicaciones y barracones. En la base de Al-Shati, el número de tropas pasó de 300 a 450 en apenas unos meses, mientras que en la base de Al-Sarra, cerca de las fronteras con Chad y Sudán, se posicionan para tener un mayor impacto en la región. “Es un posible centro estratégico para las operaciones rusas en el Sahel”, destaca Fran Talbot, investigador de seguridad.

El Foro de Defensa de África, mientras tanto, considera que la continua presencia de fuerzas militares extranjeras “supone un desafío para los esfuerzos por unificar las instituciones de Libia”. Desde estos enclaves, Rusia podría enviar armas “de forma discreta” tanto a Chad como a Sudán. Desde el sitio oficial de información legislativa federal de Estados Unidos sostienen que Rusia, con estas misiones, busca “socavar a Occidente y su imagen como socio de seguridad fiable”.